Patología de cadera

Displasia de cadera

Una cobertura insuficiente del acetábulo sobre la cabeza femoral, que sobrecarga el labrum y el cartílago. Es una causa importante de dolor de cadera en el adulto joven y de artrosis precoz.

Qué es la displasia de cadera

En una cadera normal, el acetábulo —la cavidad de la pelvis— cubre adecuadamente la cabeza del fémur, distribuyendo el peso sobre una superficie amplia. En la displasia, esa cobertura es insuficiente: el acetábulo es más plano o está mal orientado, y la cabeza femoral queda parcialmente descubierta.

La consecuencia es mecánica. Al reducirse la superficie de carga, la presión se concentra en un área menor, sobre todo en el borde del acetábulo y en el labrum. Ese sobreesfuerzo repetido sobrecarga el labrum —que intenta compensar la falta de estabilidad ósea— y, con los años, desgasta el cartílago.

La displasia es una de las causas más importantes de artrosis precoz de cadera. Una cadera displásica puede funcionar sin síntomas durante décadas y comenzar a doler en la adultez joven, cuando el labrum y el cartílago ya llevan años trabajando en desventaja.

Grados y por qué importan

La displasia no es una condición de todo o nada: existe un espectro que va desde una cobertura levemente insuficiente hasta una displasia franca. Esa distinción no es académica — define el tratamiento.

Displasia francaLa cobertura ósea es claramente insuficiente y la cadera es inestable. El problema es de arquitectura ósea, y corregirlo requiere reorientar el acetábulo.
Displasia borderlineLa cobertura está en el límite. La cadera puede comportarse como una displasia leve, como una cadera inestable o incluso asociarse a un pinzamiento. Es el escenario más difícil de decidir, y donde el criterio pesa más que la técnica.

Cómo se estudia

El diagnóstico se apoya en mediciones específicas sobre imágenes, que permiten cuantificar la cobertura y la orientación del acetábulo:

Alternativas de tratamiento

Existen dos caminos quirúrgicos principales, y la elección depende fundamentalmente de la severidad.

Osteotomía periacetabular

En la displasia franca, el tratamiento de elección es la osteotomía periacetabular (PAO). El procedimiento consiste en cortar el hueso alrededor del acetábulo y reorientarlo para que cubra correctamente la cabeza femoral, corrigiendo el problema de raíz: la arquitectura ósea.

Es una cirugía mayor, técnicamente exigente, y es la única que resuelve una cobertura insuficiente verdadera. Ninguna técnica artroscópica reemplaza lo que hace una osteotomía: la artroscopía puede tratar el labrum y el pinzamiento, pero no puede darle cobertura a una cadera que no la tiene.

Indicar una artroscopía a una cadera que requiere una osteotomía es uno de los errores más costosos en preservación de cadera. Definir con precisión qué necesita cada cadera es, por eso, la parte más importante de la evaluación.

Artroscopía en displasia borderline

En el extremo borderline del espectro, la artroscopía sí puede tener un rol —pero con condiciones estrictas. Estas caderas están en un equilibrio delicado: tienen menos estabilidad ósea que una cadera normal, y por lo tanto dependen más del labrum y de la cápsula articular para mantenerse estables.

Eso cambia por completo la lógica de la cirugía. En una cadera con buena cobertura ósea, un manejo capsular imperfecto se tolera. En una cadera borderline, no: la cápsula es parte activa del mecanismo de estabilidad, y comprometerla puede dejar una cadera más inestable que antes de operarla.

Por eso la artroscopía en displasia borderline debe hacerse a la perfección. No admite atajos: exige una indicación quirúrgica muy precisa, una reparación labral cuidadosa —preservando el sello de la articulación— y, sobre todo, un manejo capsular impecable.

El manejo capsular: por qué es determinante

Para acceder al interior de la cadera durante una artroscopía es necesario abrir la cápsula articular. Cómo se abre y cómo se cierra esa cápsula deja de ser un detalle técnico cuando la cadera depende de ella para su estabilidad.

En mi práctica utilizo una capsulotomía longitudinal realizada de afuera hacia adentro (outside-in), una técnica que publiqué en Arthroscopy Techniques. El abordaje longitudinal respeta la orientación de las fibras capsulares en lugar de cortarlas transversalmente, y permite un cierre anatómico que restituye la cápsula a su condición original.

La ventaja no es estética ni de comodidad quirúrgica: es funcional. Una cápsula abierta longitudinalmente y cerrada correctamente mantiene su capacidad de contener y estabilizar la articulación. En una cadera borderline —donde la estabilidad ósea ya es limítrofe— esa diferencia puede ser la que separa un buen resultado de una cadera que queda inestable.

Ver publicaciones y trabajos científicos →

La decisión, más que la técnica

La displasia es, probablemente, el escenario de la preservación de cadera donde una indicación equivocada se paga más caro. Operar artroscópicamente una cadera que necesitaba una osteotomía puede empeorarla. Someter a una osteotomía una cadera que no la requería es una cirugía mayor evitable.

Por eso el trabajo más importante no ocurre en el pabellón, sino antes: medir bien, entender qué tipo de cadera se tiene al frente y elegir el camino correcto para ese paciente en particular.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre displasia de cadera

¿Qué es la displasia de cadera en el adulto?

Es una cobertura insuficiente del acetábulo sobre la cabeza femoral. Al reducirse la superficie de carga, la presión se concentra en un área menor y sobrecarga el labrum y el cartílago. Es una de las causas más importantes de artrosis precoz de cadera.

¿Qué es una displasia borderline?

Es aquella en que la cobertura del acetábulo está en el límite entre lo normal y lo displásico. Puede comportarse como una displasia leve, como una cadera inestable o asociarse a un pinzamiento. Es el escenario más difícil de decidir, y donde el criterio pesa más que la técnica.

¿La displasia de cadera se trata con artroscopía o con osteotomía?

Depende de la severidad. En la displasia franca el tratamiento de elección es la osteotomía periacetabular, que reorienta el acetábulo para darle cobertura a la cabeza femoral. La artroscopía no puede darle cobertura a una cadera que no la tiene. En el rango borderline, la artroscopía sí puede tener un rol, con indicación precisa y manejo capsular impecable.

¿Por qué el manejo capsular es tan importante en la displasia borderline?

Porque estas caderas tienen menos estabilidad ósea y dependen más del labrum y de la cápsula para mantenerse estables. La cápsula es un estabilizador activo: comprometerla durante la cirugía puede dejar la cadera más inestable que antes de operarla.

¿Te diagnosticaron displasia de cadera?

Una evaluación especializada define con precisión qué tipo de displasia tienes y cuál es el tratamiento correcto en tu caso.

Agendar evaluación